Empecé con el tarot por curiosidad y acabé dedicándome a ello. Me especializo en el amor: relaciones que están en un momento difícil, rupturas, terceras personas y esa pregunta que tanta gente se hace por las noches, «¿volverá?».
Combino el tarot de Marsella con la baraja gitana, que es muy directa y muy de la vida diaria. Me gusta escuchar con calma antes de echar las cartas, porque cada historia es distinta.




